Casi 100 años sin ganar

Sigue la sequía de los Cubs

CHICAGO -- Los Cachorros cumplirán 99 años sin ganar la Serie Mundial. Y esta vez, pueden atribuir su eliminación a lo que hicieron ellos mismos al bate y en el montículo, en vez de echarle la culpa a una cabra o a un gato negro.

Los tres toletes más poderosos de Chicago fueron una decepción, y las cosas no marcharon mejor en el montículo. Los Diamondbacks de Arizona vencieron el sábado por 5-1 a Chicago, para barrerlo en tres juegos de la serie divisional de la Liga Nacional.

Derrek Lee pegó dos imparables en el último juego, después de batear de 8-2 en los primeros dos enfrentamientos. Pero los dominicanos Alfonso Soriano y Aramis Ramírez se fueron de 7-0. Lee, Soriano y Ramírez no remolcaron una sola carrera en la serie.

Así, continúa la sequía de los Cachorros, que no ganan la Serie Mundial desde 1908 --aquejados por la llamada Maldición de la Cabra--. Esta vez, ni siquiera les ayudó una inversión de 300 millones de dólares realizada antes de la campaña.

Un aficionado quiso entrar a la Serie Mundial de 1945 con una cabra, que incluso tenía boleto, pero no se le permitió la entrada al animal y se dice que desde entonces hay un hechizo sobre el club.

Chicago enfrenta además un fin de año incierto, en el que podría cambiar de propietario. Tribune Co. había señalado que podría vender el equipo después de la temporada.

Soriano, quien firmó un contrato por 136 millones de dólares y ocho años en diciembre, se fue de 5-0 en el último juego y de 15-2 en la serie, después de batear 14 jonrones en septiembre, un récord del club. Con un elevado al jardín derecho, fue el último out de la serie.

Ramírez, quien acordó una extensión de su contrato por 75 millones de dólares, estuvo incluso peor. Se fue de 12-0 en la serie y cerró su actuación con un ponche, una doble matanza y un roletazo inofensivo, además de un pasaporte.

"Tuvo problemas en la serie, pero nadie hizo mucho a la ofensiva", reconoció el manager Lou Piniella. "¿Qué hicimos? Seis carreras en los tres juegos. Esta noche tuvimos numerosas oportunidades, muchísimas, y no sé cuántas veces bateamos para doble matanza pero fueron varias".

Ello explica por qué los aficionados abuchearon a los dos dominicanos después de sus últimos turnos. Pero la culpa va más allá de los grandes toleteros.

Piniella, en su primera temporada con Chicago, fue criticado por retirar al venezolano Carlos Zambrano después de apenas 85 lanzamientos en el primer juego de la serie. Mark Reynolds rompió el empate poco después, contra el relevista dominicano Carlos Mármol, lo que preparó la escena para la barrida.

Piniella, quien guió a los Rojos de Cincinnati a un título de la Serie Mundial en 1990, fue contratado por su carácter apasionado y su experiencia, pero el equipo pareció aletargado en la serie divisional.

"Cuando uno no anota y deja a muchos corredores en las bases, parece que los bateadores son fríos, pero no es así", dijo Piniella. "Hicieron su mejor esfuerzo".